¿Qué gestiona una sociedad musical?
Una banda de música es mucho más que los ensayos. Detrás hay una asociación con cientos de socios protectores, una escuela de música con decenas de alumnos y sus familias, una temporada de conciertos, la participación en fiestas patronales y certámenes, y subvenciones públicas que hay que justificar al céntimo. Muchas veces todo eso lo llevan dos o tres personas de la junta en su tiempo libre.
Fustibus reúne en un solo programa el censo, los cobros, la escuela, los conciertos y la asamblea, en la nube y sin instalar nada, para que la junta dedique su tiempo a la música.
La escuela de música, de la matrícula al certificado
Cada curso (lenguaje musical, instrumento, banda juvenil, iniciación) se publica con sus grupos, horarios y tarifas. Las familias hacen la matrícula online y pagan con tarjeta o por domiciliación; el profesorado pasa lista y, al final del curso, cada alumno puede recibir su certificado. Los alumnos menores quedan vinculados a la ficha de su familia.
- Matrícula online con inscripción cerrada al empezar el curso.
- Mensualidades domiciliadas por SEPA.
- Control de asistencia por sesión.
- Certificados a elegir entre varios diseños.
Conciertos con entradas y butacas numeradas
Para el concierto de Santa Cecilia o el de Año Nuevo, la sociedad publica el evento, vende las entradas online con QR y, si el auditorio tiene butacas numeradas, el público elige su localidad en el plano. En la puerta, cualquier miembro de la junta valida las entradas desde el móvil.
Subvenciones, donaciones y cuentas
Las ayudas del ayuntamiento, la diputación o la federación de sociedades musicales exigen justificar cada gasto. Con los proyectos de Fustibus, cada subvención tiene su panel económico con ingresos, gastos y facturas asociadas. Las donaciones y aportaciones de mecenas pueden recibirse online con certificado fiscal, y si la sociedad está declarada de utilidad pública, los datos para el modelo 182 salen agrupados por donante.